Un viaje al pasado en 5 pasos

Un viaje al pasado en 5 pasos


Las silenciosas calles de Sombrerete, Zacatecas, han visto el paso del tiempo sin inmutarse, así que con  deseos de conocer la Época Colonial, llegué al lugar indicado.

  1. El tiempo en pausa.

    Desde que entré me sentí dentro de la Nueva España. Las construcciones datan del siglo XVI, justo cuando en el momento en que éramos colonizados. Si no fuera por las tiendas, la tecnología y la vestimenta, podría jurar que fui la esposa de un conde.

  1. Conocer a Dios.

    Bueno, no literalmente, pero en los templos y capillas puedes vivir una experiencia mística. Como el Templo de Santo Domingo, que mantiene intacto su arquitectura barroca o el Templo San Juan Bautista. En ambos, encontré arte sacro que te hacen hincarte, aunque ni creyente seas.

  1. Barriga llena.

    No hay nada mejor que deleitarte con platillos típicos, ¡y vaya que lo hice! La comida también tiene un dejo de pasado. Tuve que hacer el sacrificio de comer unas enchiladas mineras, un plato de birria de chivo y, por supuesto, las deliciosas brujitas (harina de nixtamal, rellena de carne, acompañadas con frijoles de la olla).

  1. Caminante sí hay camino.

    Para conocer Sombrerete hay que recórrelo a pie, y así lo hice. Desde luego es cansado, pero no se necesita tener una medalla de oro en atletismo, unos tenis cómodos y toda la disposición serán más que suficientes.

  1. Verde que te quiero verde.

    El pueblo está rodeado de la Sierra de los Órganos, con flora y fauna dignas de admiración. Al final de mi viaje, me di una escapada con guías de la región que me contaron historias sobre las películas y videos que ahí se han filmado.


Generalmente el clima es agradable. La mayor parte del año varía entre 15 y 20 grados centígrados, pero en invierno (diciembre y enero) puede llegar a ¡10 grados bajo cero!

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