Sol bajo par


Suena descabellado: ir a uno de los principales destinos turísticos del país, y abandonar el turismo playero o nocturno para ir a jugar golf parece que no tiene sentido. Pero créeme: pasar el día recorriendo el Club de Golf Acapulco es una actividad divertida, relajante y cautivadora.

Cuando esta idea loca asalta mi cabeza, procuro llegar a Acapulco Malibú, un hotel que se encuentra a tiro de piedra de dicho campo de nueve hoyos, pues además de tener buen servicio y habitaciones con balcón (¡amo los balcones!), cuenta con paquetes especiales para poder visitar el Club de Golf, el cual tiene instructores que te ayudarán a mejorar tu juego –o a aprender, si eres primerizo–, así como renta de equipo, incluyendo uno de los simpáticos carritos de golf si prefieres abandonar la partida y darte un paseo por sus praderas. En el club cuentan con vestidores, restaurante, alberca y un excelente bar, así que no tienes pretextos para disfrutar de una tarde como si fueras un poderoso hombre de negocios.

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