Paraíso maya

Paraíso maya


Ah… la blanca Mérida. En cuanto llegas aquí entras a otro ritmo… ¡y cómo no!, si el calor y la humedad no te dan tregua. La opción para relajarte en estas tierras se encuentra a dos horas de camino, en el pintoresco pueblo de Celestún, hogar de la Reserva de la Biósfera… y del Xixim, un hotel ecológico que te invita a descansar ecológicamente.

En Xixim las habitaciones tipo búngalo están rodeadas de vegetación, por lo que la privacidad es absoluta. Tienen un concepto de ducha semi-abierta, así que sentirás como si te estuvieras bañando al aire libre, algo incómodo en un inicio, pero en cuanto te desinhibas verás que es altamente placentero. El hotel cuenta con una gran extensión de playa que preserva la vegetación de la zona para evitar la erosión climática, así que puedes nadar o andar en kayak para disfrutar de este paradisiaco sitio.

Si tienes ganas, puedes solicitar una bicicleta y dar una vuelta por los alrededores y conocer las plantaciones cocoteras que tiene este eco-resort. Si te quieres poner más activo, puedes preguntar por la visita a la Reserva de la Biósfera Ría Celestún y conocer la casa de cientos de especies de aves, incluyendo el famoso flamingo rosado. Ahora bien, si quieres olvidarte hasta de tu smartphone, visita su zona de masajes y déjate consentir por sus expertos terapeutas. Como sea, el único que sales ganando eres tú.

En la playa principal del pueblo de Celestún se encuentra Los Pámpanos, un restaurante que ofrece pescados y mariscos frescos de excelente calidad y precio. ¿Antojo de cangrejo o langosta? Has llegado al sitio correcto.

 

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