No todo son los voladores (en Papantla)

No todo son los voladores (en Papantla)


Cuenta la leyenda totonaca, que los voladores comenzaron el rito porque los dioses les dijeron “Bailen,  nosotros observaremos”, pero el pueblo ofrece de todo y le hace honor a su nombre, el cual significa “lugar de pájaros ruidosos”.

9:00am Sabor

Los pájaros ya cantan y, sí, son ruidosos, pero es parte de la magia. Como dicta la norma, primero a desayunar. Fui al restaurante Totonaco porque quería degustar algo de típico de la región. Alimentos frescos que le dieron alma a mi cuerpo.

No te vayas sin: probar el zacahuil y un café recién hecho

12:00pm Olor

Me di una vuelta por el Mercado Hidalgo, el cual huele deliciosamente a vainilla, y es que esta orquídea es el principal cultivo de la zona, además encontré figuras de barro, vestimentas típicas, así como cestos y sombreros. Yo no pude resistirme a los abanicos.

No te vayas sin: probar una nieve de vainilla.

3:00pm Visual

Museos, templos, iglesias adornan este bello pueblo. Es la hora de disfrutar de la arquitectura. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el Mural Escultórico de la Cultura Totonaca y el Museo de la Ciudad son muestras de toda la historia que contiene la región.

No te vayas sin: visitar el Monumento Volador, la mejor vista de la ciudad.

5:00pm Audición

Sí, es bonito ver a los voladores, pero también lo es escuchar el ritmo con el que bailan y se dejan caer: el caporal, quien se queda en la parte alta, toca un tambor y una flauta para invocar a los cuatro punto cardinales, un rito imperdible porque aquí nació.

No te vayas sin: ser parte del ritual, invoca a los dioses junto con ellos.


Experiencia completa

Si vas por más días, hay lugares fuera del pueblo para visitar. Escápate a los siguientes:

  1. El Tajín
  2. Parque temático Takilhsukut
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