Fiesta de texturas

Fiesta de texturas


Para conocer Jerez un día no fue suficiente, tuve que quedarme el fin de semana para disfrutarlo en su esplendor. Si algo llamó mi atención fue la gama de texturas que habita en esta ciudad.

 Entre el arte y el oficio

Una de las cosas que más la distingue es su artesanía. Desde la plata (encontrarás joyerías de este material por toda la ciudad), hasta la talabartería (si eres fan de la charrería te encantará visitar estas tiendas). Pero su arte no se limita. En el Mercado de Artesanías encontré madera tallada, morrales, huaraches, cerámica… una celebración al tacto.

Artesanía Jerez

 Maravillas por doquier

Lo que más impresionó fue la arquitectura y diseño. El Jardín Rafael Páez tiene un quiosco hecho con metal, cantera y madera, que contrasta con la vegetación a su alrededor; el Teatro Hijonosa con su espejo en el techo y sus balcones de madera tallada; el edificio “de la torre” construido en su totalidad con cal, canto y sillería; el Panteón Dolores con sus mausoleos… una celebración a la vista.

Edificio de la Torre

 Manjares en el paladar

Si de texturas hablamos, no podría descartar su comida. Desde los típicos burritos hasta el asado de boda (carne de cerdo en un mole muy particular), pasando por las tostadas jerezanas, para terminar con las raspanieves (hielo picado, nieve y miel de frutas). Suavidad, crujiente, caliente, frío y dulce… una celebración al gusto.

Asado de boda


Tierra de el poeta

En Jerez nació Ramón López Velarde, uno de los mejores poetas mexicanos. Su casa fue convertida en museo, el cual se encuentra ambientado en la época de 1888, año en el que nació. Conocerás los muebles, la decoración y algunos de los manuscritos del escritor.

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