Escape tapatío

Escape tapatío


Guadalajara es muy lindo, claro; pero Tapalpa es Tapalpa, y por eso me escapo hacia este Pueblo Mágico a la menor provocación: que se acabó la junta temprano, que tengo un fin de semana libre, que juegan las Chivas… cualquier pretexto es bueno para tomar el coche y, dos horas más tarde, encontrarme con su arquitectura colonial de fachadas blancas y rústicas, techos de teja a dos aguas y vigas de madera. Tapalpa es como entrar en el túnel del tiempo.

Mi lugar de llegada es el Hotel Misión Tapalpa Country Club, que conserva el estilo arquitectónico de la zona que tanto me encanta pues se asemeja a una hacienda del siglo pasado. Además de eficiente, la gente que te atiende en este lugar es amable y cálida, por lo que basta poner un pie en el vestíbulo para sentirte como en casa. Las habitaciones están bastante separadas entre sí, lo que da una sensación de intimidad que agrada cuando buscas pasar tiempo contigo mismo, así que la compañía de un buen libro es altamente recomendable.

Qué hacer en Tapalpa

  1. Comer borrego al pastor
  2. Visitar las pilas de agua: de las Culebras, del Perro, del Tecolote y La Colorada
  3. Conocer la Parroquia de San Antonio

Afuera o adentro

El Hotel Misión Tapalpa Country Club no se encuentra en el corazón del pueblo, por lo que sus vistas y tranquilidad te harán olvidar hasta a tu celular. Bueno, tal vez no es para tanto, pero sí puedes descansar a tus anchas, cenar en su exquisito restaurante o echar un trago coqueto en su bar. Pero si tanta tranquilidad comienza a desesperarte, puedes solicitar una bicicleta en el hotel y hacer un recorrido por las calles de Tapalpa, un Pueblo Mágico que, aunque pequeño, te dejará un buen sabor de boca.

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