3 motivos para dejar de soñar con ir a Creel… y hacerlo

3 motivos para dejar de soñar con ir a Creel… y hacerlo


La sierra tarahumara de Chihuahua es otro mundo, ahí donde pensamos que hay puro desierto se levanta una fortaleza natural con una impresionante variedad de destinos para los fanáticos del ecoturismo. Y el poblado de Creel es un excelente punto de partida para comenzar a explorar este cosmos.

La calma del Lago Arareko

A cinco kilómetros de Creel se encuentra este lago imponente rodeado de un bosque profuso. En sí ya es una maravilla hacer camping o pasear en bote y contemplar la paz en estado natural, desde donde puedes avistar aves y otras especies en su entorno natural. Como sabemos que te gustan actividades más fuertecitas, te recomendamos practicar esquí acuático o pasear por sus senderos a caballo o en bicicleta de montaña.

La energía de la Cascada de Rukiraso

Imagina que sales a pasear en bicicleta en medio de las montañas y te encuentras con esta impresionante cascada de 30 metros de altura. Una vez ahí la misión es escalarla, el camino es increíble, lleno de obstáculos atractivos y cavernas con pinturas rupestres de los Rarámuris. A pesar del cansancio, una vez que has llegado a la cima, la vista la Barranca de Tararueca te hará sentir lleno de energía.

La potencia de Basaseachi

Ya que andes por esos rumbos aprovecha para conocer las dos cascadas más imponentes de México: Bassaseachi, con 270 metros de caída libre; y Piedra Volada, con medio kilómetro. Tan sólo ver su potencia es un espectáculo impresionante; pero si quieres más, camina por sus senderos y quédate una noche en una cabaña para ver la inmensidad del universo.

Panorámica de la Cascada de Basaseachi

Panorámica de la Cascada de Basaseachi